efímera agonía,
gozo, consuelo,
vida.
Roto el cordón,
no ha lugar
al remiendo.
Aunque un zurcido
invisible con hilo
indeleble, recio y fiel,
hilvanará sus vidas.
Unida, unido,
el hijo a la madre
la madre al hijo.

¡Hay que ver cómo pasa el tiempo!, me afirmó ayer Mamá tras volver de visitar a mis sobrinos Manu y Claudia. Para continuar con: “Están ya tan grandes, cuando hace poco eran bebés...”.
Si hay algún lugar donde puedan vivir como pez en el agua los gatos, es cerca de donde se encuentra su comida preferida.
Cuatro cotitas tiene mi playa,
MONTANDO EL LÁTIGO 
Pero ojo, que no se nos olvide. Que para que esto suceda, han sido muchas las horas trabajadas, los descansos no obtenidos, el agotamiento acumulado, los sueños truncados, las prisas impuestas, los costes hipotecados, la incertidumbre entre perdidas o ganancias de la semana. La lejanía de la familia, de los amigos; así como los sudores que han humedecido por cientos de trabajadores de distintos pueblos la tierra donde ahora se asienta esa bonita villa.
EL DESCANSO DEL "GUERRERO"
Va por ellos, por los que hacen posible que cada final de primavera mi ciudad se vista de color, luces y alegrías. Para ellos mi saludos y mejores y venturosos deseos a su paso por esta tierra, por esta feria; por esta vida.

Anoche hice planes, muchos planes...

El conocido popularmente como el Paseo del Colesterol, arma letal de cartucheras y michelines, es uno de los lugares de mayor transito pedestre en la primavera de mi ciudad. Éste, que bordea la costa por espacio de poco más de un kilómetro, entre las antiguas playas de Los Ladrillos y La Concha, brinda a quienes lo patean, múltiples opciones:
Ver el paisaje, el arco de la bahía, el puerto
Contar las grúas, los barcos o los contenedores
Ejercitar algún músculo en las máquinas del parque
Mirar por los telescopios
Ver partidos de liguillas de fútbol
Pasear en bici
Patinar en monopatín
Ver atletismo
O como en mi caso, salir de "caza", para ser pescado.

Me llamó la atención, la forma de observar lo que sucedía a su alrededor: la competición y los estiramientos de los deportistas, la charla de la gente, el perrillo que se le acercó....
Lo examinaba todo con una quietud pasmosa, casi evaluable; como si todo le fuese nuevo, tal vez extraño.
Imaginé que no era de la zona, que estaba de paso, que se hallaba en plena exploración, gozando de la tarde, del bullicio de las gentes, de los juegos de los niños, del paisaje.
Más tarde, cuando lo vi alejarse, una amplia sonrisa acompañaba su rostro. Ello me alegró, tanto como dejarlo plasmado en esta imagen.

¿“Jüegamos” a tacos?
Y sin darme tiempo a contestar, me hizo bajar al nivel del suelo.
Construimos torres de distintas alturas; algunas de un solo tono, otras multicolor.
Con ellas, practicamos el equilibrio e hicimos pasar “ñecos” y “amotos” por caminos y puentes de madera, a la vez que probamos la resistencia de éstos, a los envites de los cada vez más animados cacharros.
Al final, entre aspavientos, risas y sorpresas; la debacle: Pluf, plaf, uuhhhh....
Entonces, fui yo el que hice la pregunta: ¿una foto…?
Él se lo pensó. (Chano R.Muñoz)
La gallinita en el gallinero,
La fachada: un poema
La lectura por el tacto, se consigue pasando los dedos de izquierda a derecha por un texto en relieve de puntos perceptibles sobre un papel grueso. Dicho sistema está formado por unas celdas de 6 puntos que combinados hasta en 64 patrones, conforman el alfabeto Braille.
Estoy pensando, es de noche, en el dia que hará alli donde esta noche es de dia. En las sombrillas alegres, abiertas todas las flores, contra el sol, que es la luna tenue que me alumbra a mi. Aunque todo está tan quieto tan en silencio en lo oscuro, aquí alrededor, veo a las gentes veloces-prisa, trajes claros, risa-consumiendo sin parar, a pleno goce, esa luz de ellos, la que va a ser mia en cuanto alguien diga alli>>ya es de noche>>. La noche donde yo estoy ahora, donde tú estás junto a mí tan dormida y tan sin sol en esa noche y luna del dormir que pienso en el otro lado de tu sueño, donde hay luz que yo no veo. Donde es de dia y paseas -te sonríes al dormir- con esa sonrisa abierta, tan alegre, tan de flores, que la noche y yo sentimos que no puede ser de aquí. ...................(Pedro Salinas)
"Este hermoso texto que me ha sido remitido por la amiga de Teagardenfoto, no podía dejar de ponerlo, primero por su belleza, segúndo por venir de viene y tiene unos de los blogs más bello que sigo". Por su aportación y su compañía, GrAcIaS
Y ya van dos semanas, dos tan solo, dos nada más.
... de tiempos mejores para poder posarse en el suelo, liberarse de las mordazas y ataduras que les permitan dejar de sentir la presión gregaria del grupo. Asi de impacientes aguardan ellas la llegada del buen tiempo; mientras, en su hibernación forzosa, sueñan y se regodean con recuerdos de espaldas, codos, brazos, traseros....