Luces sobre un fondo negro. Color que inunda el espacio. Mundos que son parte de un universo en formación. Siluetas humanas recortadas sobre ese cosmos siempre igual y siempre distinto.
Puntos. Mónadas de un arte necesario que nació del mar jugando con los delfines de Cnossos, queriendo salir de la asfixia y romper las cadenas que lo ataban al abismo.
Hoy, Nico pinta y vive. Su pintura infinita no es hija ni de Seurat ni de Kazimir, ni siquiera reconoce a Demócrito. En realidad, su obra no es hija de nadie. Ni suya. Pinta la vida, que se encuentra a sí misma y se refleja en caprichosos detalles, con la posible inconsciencia de un encuentro afortunado. Realidades únicas y complejas de un éter que se transforma constantemente. Una cosmografía que es verdadero arte porque es universal.
Tirillas vigilante de un océano que nace y de un mar que acaba, la espuma de las olas libera el oxígeno que flota entre sus puntos y permite respirar al pintor y a sus pinturas.
Mano izquierda y pulso firme. La suerte, que gira, azuza sus sentidos y lo lleva por caminos sin recorrer. Como Cortés, quemó sus naves y se abrió a una realidad nueva y fascinante que está empezando a conquistar.
(Felipe León Moriche)
Puntos. Mónadas de un arte necesario que nació del mar jugando con los delfines de Cnossos, queriendo salir de la asfixia y romper las cadenas que lo ataban al abismo.
Hoy, Nico pinta y vive. Su pintura infinita no es hija ni de Seurat ni de Kazimir, ni siquiera reconoce a Demócrito. En realidad, su obra no es hija de nadie. Ni suya. Pinta la vida, que se encuentra a sí misma y se refleja en caprichosos detalles, con la posible inconsciencia de un encuentro afortunado. Realidades únicas y complejas de un éter que se transforma constantemente. Una cosmografía que es verdadero arte porque es universal.
Tirillas vigilante de un océano que nace y de un mar que acaba, la espuma de las olas libera el oxígeno que flota entre sus puntos y permite respirar al pintor y a sus pinturas.
Mano izquierda y pulso firme. La suerte, que gira, azuza sus sentidos y lo lleva por caminos sin recorrer. Como Cortés, quemó sus naves y se abrió a una realidad nueva y fascinante que está empezando a conquistar.
(Felipe León Moriche)
Here comes the Sun
( Acrílico sobre madera - 90 cm. diametro )
(DETALLE)
La Trama Alemana
( Acrílico sobre lienzo - 2,50 x 1,50 cms. )

Parecen universos inexplorados que invitan a introducirse en ellos. Saludos y muchas felicidades
ResponderEliminarpues me siento de maravillas entre tus obras, fantastico espacio has construido, lleno de arte y compromiso social! me encanta!
ResponderEliminarAqui vendre seguido, pues sere tu seguidora para no perderme nada.
Hari Om, Namaste/\
Me encanta como combinas arte visual y textual. Un blog genial.
ResponderEliminarHe estado varios dias sin visitar tu blog por encontrarme en otros menesteres y cuando lo abro veo esta divinidad. No me cansaré de decir que eres un crack, Chano, ¡Que maravilla!
ResponderEliminarGracias por alegrarnos la vista.
muy bella obra enhorabuena, un saludo
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